Portear a tu recién nacido las primeras semanas de vida es muy beneficioso tanto para el bebé como para la mamá.
Durante los primeros días de vida, un bebé recién nacido necesita mucho contacto piel con piel y estar mucho tiempo en brazos. Sin embargo, al cargar al bebé en brazos largos períodos de tiempo adquirimos posturas descompensadas que pueden llegar a lastimar nuestra espalda, cervicales, hombros.
Ahí es donde entra en juego el porteo ergonómico. Éste no sólo te permite liberar tus manos mientras atiendes a las necesidades de tu bebé sino que cuida tu postura y, por tanto, tu cuerpo.
En este post te contamos cuando empezar a portear, cómo hacerlo de una forma segura y cómoda y qué portabebés son los más indicados para el posparto.
¿Se puede portear a un bebé recién nacido?
Sí, se puede portear a un recién nacido desde el primer momento. De hecho es muy recomendable hacerlo en las primeras semanas de vida por los numerosos beneficios que tiene y porque así se acostumbran a esta nueva sensación de ser trasladados de un lugar a otro en un sistema de porteo.
Portear las primeras semanas de vida también beneficia de manera considerable a la mamá, especialmente en el posparto. Tenerlo piel con piel el máximo tiempo posible reduce considerablemente los episodios de llanto del bebé y, por tanto, la ansiedad en las madres. Ademas, el porteo habitual disminuye el riesgo de sufrir depresión postparto.
Sin embargo, antes de hacerlo escucha a tu cuerpo y elige un portabebés que se ajuste a vuestras necesidades.
¿Puedo portear tras un parto vaginal?
Sí, se puede usar sistemas de porteo ergonómicos días después de dar a luz siempre y cuando te sientas bien y cómoda haciéndolo.
Si has tenido un parto vaginal, lo más probable es que puedas empezar a portear a los pocos días tras el parto.
Muchas mujeres salen del hospital porteando a su bebé. Otras, necesitan un poco más de tiempo para sentirse preparadas. Ambas opciones es igualmente válidas.
La recuperación postparto tras un parto vaginal también tiene sus tiempos. Al final se trata de escuchar a tu cuerpo, respetar sus ritmos y no forzar situaciones innecesarias.
Recuerda que tu pareja y/o hijos mayores también pueden portear a tu bebé si los primeros días de posparto tu no te sientes 100% lista.
¿Puedo portear tras una cesárea?
La respuesta es muy parecida a la anterior: el porteo es posible tras una cesárea, dependiendo de cómo te encuentres y cómo estés cicatrizando.
La cesárea es una cirugía mayor en la que se cortan 7 capas (piel, fascia y hasta la pared de un órgano, el útero). La recuperación suele ser más lenta que un parto vaginal sin complicaciones. Además, cada cesárea y cada cuerpo es distinto por lo que hay que escucharse y si tienes dudas sobre si puedes portear pregunta a tu matrona y/o personal sanitario de referencia.

Claves para un porteo cómo y seguro en el postparto
Durante los primeros días tras dar a luz, lo ideal es un portabebés que puedas ajustar en base no sólo al pequeño tamaño de tu bebé sino a tu cuerpo, que está en pleno proceso de recuperación.
Tan importante es darle una buena sujeción al bebé como priorizar tu comodidad, especialmente en estos días de posparto.
Usa siempre tejidos naturales, transpirables y telas suaves sin elementos rígidos que se te puedan clavar.
Para un porteo cómodo ajusta el portabebés por encima del abdomen (debajo del pecho o justo por encima de la cadera) para evitar poner demasiada presión en el suelo pélvico y/o en la cicatriz de la cesárea.
Las fisioterapeutas especializadas recomiendan usar siempre portabebés ergonómicos y asegúrate de que estén correctamente colocados (sino pierde la ergonomía) y bien ajustados.
¿Qué portabebés son los más indicados tras el parto?
Como expertas en porteo ergonómico, los portabebés que más recomemos a nuestras clientas para recién nacidos y para mamás en pleno postparto son aquellos que se adaptan a vuestros cuerpos y no al revés (como sucede con los portabebés preformados como las mochilas ergonómicas).
Usar un sistema de porteo como el fular elástico o el Easy porteo con fular elástico garantiza el ajuste punto por punto y mayor comodidad.
A mí personalmente me fue muy bien la camiseta crisálida de porteo y lactancia de Amarsupiel. Este portabebés, además de rápido y fácil de poner, tiene un pequeño sistema de ajuste en la cintura que me daba confort en esos primeros días tras el parto.
Las bandoleras, como sistema complementario a otro portabebés simétrico, también pueden ser una buena opción para el posparto. Si bien es cierto que estos sistemas de porteo reparten el peso del bebé de una manera asimétrica, lo bueno es que puedes elegir posturas que no oprimen la zona pélvica ni la barriga.
Como cualquier portabebés, lo más importante es colocarlo correctamente y, en este último caso, cuida que las anillas no se te claven ni en el hombro ni en el pecho (lo ideal es colocarlas, precisamente, entre el pecho y el hombro donde estés más cómoda).
En resumen, portear tras el parto es posible y seguro si te sientes preparada para ello. Recuerda que el porteo nunca debe doler. Si mientras porteas notas sensaciones como presión o molestias en la zona pélvica o lumbar, comprueba que el portabebés tenga un ajuste adecuado y/o descansa un rato.
Si tienes dudas sobre qué portabebés se adapta mejor a vuestras necesidades, las asesoras de porteo te pueden ayudar a elegir así como a asegurarte de que estás porteando correctamente.
Portear debe ser siempre una buena experiencia para ambos.
¡Feliz porteo!